Hay días donde todo está en orden.

Te levantas, haces tu rutina, cumples con lo que toca.
Respondes mensajes, avanzas pendientes, llegas al gimnasio.
Incluso tienes momentos agradables: una conversación, una comida, un plan.

Todo está bien.

Y aun así… algo no termina de encajar.

¿Te ha pasado que estás en medio del día…
y por un momento sientes que algo no está del todo en su lugar?

No es algo que puedas explicar fácil.
No es un problema puntual.

Es más bien una sensación que aparece en momentos simples.

Mientras manejas.
Mientras te quedas en silencio.
O incluso cuando todo debería sentirse bien.

En psicología, esto se conoce como disonancia cognitiva,
un concepto desarrollado por Leon Festinger,
que describe la incomodidad que aparece cuando lo que piensas, sientes y haces no está alineado..

En la vida cotidiana, esto se siente más simple.
Es ese momento donde todo sigue funcionando por fuera… pero por dentro ya no se siente igual.

Y ahí es donde muchas veces haces lo que sabes hacer.

Sigues.

Te organizas mejor.
Te enfocas.
Te dices que es una etapa.

Porque desde afuera, no hay nada que esté mal.

Pero déjame preguntarte algo:

¿Y si no se trata de hacer más?

Porque no todo lo que incomoda es falta de organización.

Muchas veces… es que lo que estás sosteniendo ya no está en la misma dirección que tú.

Y eso en el día a día se nota más de lo que parece.

Se nota cuando llenas el día, pero no te sientes realmente presente.
Cuando cumples con todo, pero algo dentro se queda en pausa.
Cuando estás con otros… pero sabes que hay algo que no estás mirando.

No porque no puedas.

Sino porque todavía no lo estás poniendo al frente.

Ahí es donde empieza a cambiar la forma de verlo.

No necesitas hacer un cambio grande.

Necesitas empezar a mirar distinto lo que ya está pasando.

Eso que repites.
Eso que postergas.
Eso que sientes, pero no terminas de nombrar.

Porque muchas veces no es que falte algo nuevo.

Es que hay algo que ya no encaja… y lo sigues sosteniendo como si sí.

Y cuando eso se empieza a ver, aunque sea un poco…

algo se mueve.

No porque ya esté resuelto.

Sino porque ya no lo estás ignorando igual.

 

Mi nombre es Saskia Fulco.

Y este espacio es para eso.
Para que puedas ver con claridad lo que ya estás sintiendo, ordenarlo,
y desde ahí, empezar a decidir distinto.

Sin presión.
A tu ritmo.

Leave a comment

© 2026 Saskia Fulco